Entre todas esas cosas, porque piensas que no estoy. Porque crees la única visión, porque ves de un ojo que se figura verdades ocultas. Y se las considera y sirve la cena cada día en busca de errores que no llenan del todo el estómago. Porque los creaste tú.
Y de tu obra preferida de entre tantas confundiéndose con el ambiente, con algo que lleva mi nombre o se le parece. Para no llevar a la sospecha aún queda morir, pero no quedan nichos para estos fantasmas que acechan tu cabeza por miedo que acaben en uno de tus sueños.
Y a veces me pregunto, cuál es tu partida que sin querer me miras como el que quiere ver sin mirar, como una leve nota del preludio de mi cantar.
Un beso y un abrazo, no es más que eso, me conoces tan bien y no puedo mentirte, aunque mi cabeza diga no y mis labios pronuncien una disputa. Basta contemplarme como tú lo haces, como tu sabes. Porque me buscas en mi día a día, veo lejanía y contengo mis ganas de alcanzarte. Unas veces dudas, otras veces figuro en todo tu ser, otras veces no quieres ver el presente, que son sueños libres que arrancas de tu alma y cuando haces eso yo no estoy...
Sé que en ocasiones, me he tragado la llave que te abre, que tu no la quieres hallar, que no te quieres perdonar. Y le habló a tu ausencia con palabras de corazón, que menos que enjauladas pero siempre sinceras, me voy sin ningún liderazgo, te puedes llevar toda la certeza de mi ser, con valor o no. Pero siempre leal.

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